CUENTOS

EXPOSICIONES

TALLERES

CARTELES

Novedades:

CUENTO: HIKARU Y EL DRAGÓN, mamá y papá tienen un hijo trans+.

lunes, 6 de diciembre de 2021

ILUSTRACIÓN que forma parte del cuento

Este cuento es una de nuestras NOVEDADES publicado con nuestra Editorial BÁRBARA GITTINGS.

CUENTO “HIKARU Y EL DRAGÓN”
La Federación Andaluza Arco Iris y la asociación de Familias por la Diversidad presentan "Hikaru y el dragón, mamá y papá tienen un hijo trans+ con identidad no binaria.", el tercero de los cuentos de la colección “Érase una vez… el arco iris”(Encontrarás el texto completo del cuento más abajo)

Disponible en Amazon Kindle, haz click aquí para acceder a la versión e-book y en papel disponibles en Amazon.

El cuento "Hikaru y el dragón" y su familia protagonista muestran con naturalidad la infancia de un niño trans+, y el proceso de cambio de nombre en esta familia compuesta por un padre japonés y una madre china.

En este cuento, además, se presentan el Yin y el Yang, términos de origen asiático que se refieren a las energías femenina y masculina presentes en todo lo que existe en la Tierra, incluidos los seres humanos.

"Hikaru y la Luz" apuesta por una educación abierta y plural en la que las personas adultas facilitan juegos de todo tipo para el desarrollo integral de cada persona, y de sus dos energías, la femenina y la masculina.

También disponible en VIDEO-CUENTO en YouTube, perfecto para usar en clase y como material más accesible:


EXPOSICIÓN “MANGA Y ANIME LGBTI+”

"Hikaru y el dragón" es uno de los recursos educativos incluidos en la exposición “Manga y anime LGBTI+”, disponible en internet para su uso en centros educativos….

Esta exposición presenta comics y dibujos animados japoneses que, al igual que este cuento, pretenden despertar la consciencia y educar en el respeto a la diferencia, mostrando con naturalidad la diversidad de familias, cuerpos, identidades y gustos.

PORTADA DEL CUENTO
Texto del cuento:

CUENTO: "HIKARU Y EL DRAGÓN, mamá y papá tienen un hijo trans+". En todas las personas hay femenino y masculino.  (Número 3 de la Colección “Érase una vez… el arco iris”)

N.º 3 de la Colección “Érase una vez… el arco iris”
Ilustraciones: Juan Antonio Muñoz Castellano 
Texto original: Gonzalo-Félix Jawara Tuntiak
Traducción al japonés: Yuki Kobayashi
Edición: Rafael Varón + Fer F. García
Revisión: Mercedes Molina Moreno
Editorial: Barbara Gittings - Federación Arco Iris LGBTI+
ISBN: 9798510747515
Copyleft, Junio 2021

1. HANAMI: LA BELLEZA DE LAS FLORES                    

Era el mes de febrero y los cerezos de Okinawa empezaban a florecer. Mitsuo, nacido en Japón, había conocido varios meses antes a Li, una joven de origen chino cuya familia había emigrado al país del Sol naciente. Hoy, por primera vez, disfrutaban en pareja de la tradición local de observar la belleza de las flores. En aquel parque la brisa del mar y el olor de las flores de cerezo inspiraron a Li y Mitsuo para tener un bebé. Mientras, escondido entre las ramas de uno de los árboles, un pequeño dragón arco iris escuchó el deseo de la pareja y decidió concedérselo. Y aquella noche, fruto del amor que sentían, el bebé comenzó a formarse en el vientre de Li.

2. LOS MENSAJES DE LOS SUEÑOS                          

En sueños, el dragón contó a la pareja y al ser creciente su regalo: “Vuestro amor es tan grande que daréis a luz una criatura muy especial, un niño trans. Él será mezcla visible de las 2 energías que lo mueven todo en este mundo: el Yin y el Yang. Será, además, una persona valiente, honesta y transparente. Será un maestro del arco iris que iluminará a quienes se crucen en su camino. Con su ejemplo, enseñará el valor de escuchar al propio corazón y de vivir integrando lo femenino y lo masculino que habita en toda persona”. Por la mañana, al despertar, Li y Mitsuo sonrieron: ¡podían recordar prácticamente todo el sueño! Todo, menos la parte donde el dragón decía que sería “un niño TRANS”. Ella recordaba el bebé precioso del sueño, con una manchita circular en la frente. Él, por su parte, recordaba al dragón arco iris repitiendo las palabras “Yin y Yang”. 

3. EL YIN Y EL YANG                                                 

Al medio día, mientras comían, Mitsuo vio algo extraño en su plato: ¡era el símbolo del Yin y el Yang en la sopa! Y es que el dragón lo había dibujado con disimulo… para darles una nueva señal. Mitsuo preguntó a Li: “¿Tú podrías explicarme qué es el Yin y el Yang? Tan sólo sé que es una filosofía de origen chino, igual que tu familia”. “Yo puedo enseñarte. Compartiré contigo lo que mi madre me contó en mi infancia,” contestó Li, sonriendo. “Cada persona, sin excepción, tiene dentro de sí las dos energías… la femenina y la masculina, igual que cada jornada tiene siempre noche y día”, le explicó Li. Li contó a Mitsuo que el Yin y el Yang es algo similar a la relación entre la Luna y el Sol: “Siempre están en el cielo, aunque, a veces, no sean visibles”. Mitsuo comprendió que cada cual tiene una combinación diferente de ambas energías: hay quien tiene más energía femenina que masculina y otras personas, en cambio, tienen más energía masculina que femenina… Gracias a Li, Mitsuo estaba aprendiendo lo importante que es aceptar y manejar ambas energías de manera equilibrada... sin olvidar ninguna de las dos. 

4. LA BARRIGA DE LI                                                     

Pasaban las semanas y la barriga de Li crecía cada día. Cada noche Mitsuo colocaba su mano en el pecho de Li y ella colocaba la suya sobre el pecho de él para escuchar sus corazones, sincronizar sus latidos y acrecentar su unión. Después de un rato, cada cual ponía su otra mano en la barriga de Li… y así conectaban los tres corazones de la familia que estaban creando. Cada mes iban al hospital para una revisión de la barriga de Li y observar la salud de la nueva mamá y del bebé. En la sexta visita la doctora, tras mirar la ecografia, les dijo “Todo está bien. Es una niña”. Y Mitsuo y Li, al unísono, dijeron: “Si es niño o niña nos da igual, porque todas las personas tenemos Yin y tenemos Yang”. Esa tarde, al llegar a casa empezaron a buscar nombres japoneses de niña y eligieron Hikaruko, que significa LUZ. Además, tomaron una decisión importante: cuando Hikaruko naciera le enseñarían a utilizar las dos energías, tal y como el dragón había mencionado en el sueño. 

5. EL NACIMIENTO DE HIKARUKO                              

Hikaruko nació bajo la mirada atenta del dragón y con una manchita linda en la frente: era el símbolo del Yin y el Yang. Y mamá recordó la imagen de aquel primer sueño, y papá recordó al dragón. Y como tenía vulva y vagina, dijeron a todo el mundo que era una niña y que la llamarían Hikaruko. Y es que Li y Mitsuo seguían sin recordar que, en realidad, habían tenido un niño TRANS… y no una niña. Poco a poco Hikaruko fue creciendo, siempre con la compañía del dragón arco iris, aunque ni papá ni mamá podían verlo. El dragón lo protegía en sus caídas cuando empezaba a gatear. De vez en cuando acariciaba su manchita y le susurraba palabras de sabiduría al oído, para guiarle en su camino en la Tierra. Papá y mamá le enseñaban a jugar con muñecas y balones, con espadas y cocinas, con tambores y flautas… e Hikaruko disfrutaba de todo. Todo estaba bien. Le gustaba ponerse pantalones y faldas, vestidos y chandals… y a papá y mamá les parecía bien, porque sabían que es importante respetar la libertad de cada cual. 

6. EL VESTIDO TRADICIONAL DE NIÑA                            

Al cumplir los 3 añitos, mamá dijo a Hikaruko: “La próxima semana iremos al templo budista para celebrar el Shichi-go-san, tal y como hacen todas las familias con niños y niñas que han cumplido los 3 años”. Hikaruko sonrió. Le apetecía mucho participar en esa fiesta de la que ya había oído hablar otras veces. Papá añadió: “Entonces tenemos que preparar el vestido tradicional de niña para la ceremonia”. E Hikaruko repitió frunciendo el ceño: “¿el vestido tradicional de niña?” Tras un breve silencio, el dragón le susurró algo al oído e Hikaruko se expresó con claridad: “Papá, mamá, creéis que soy una niña porque tengo vulva y vagina. En realidad, yo soy un niño, un niño con vulva y vagina: ¡Un niño trans!” Y en ese momento Mitsuo y Li recordaron de golpe, por primera vez, la frase del dragón en el sueño: “Vuestro amor es tan grande que daréis a luz una criatura muy especial, un niño trans”. Y Mitsuo, abriendo los ojos como platos, dijo: “¡Qué fallo! ¡Al nacer deberíamos haberte puesto un nombre de niño!” E Hikaruko respondió sonriendo: “Eso tiene fácil solución: podéis llamarme Hikaru, que es nombre de niño.” Mamá y papá se miraron, abrazaron a su peque y repitieron al unísono: “¡Te queremos, Hikaru!” 

7. HIKARU Y LA ROPA                                             

Un rato después de aquel abrazo lleno de amor, papá, con cara de preocupación, dijo: “Entonces… ¿a partir de ahora sólo tenemos que darte ropa y cosas de niños?” En ese preciso instante una corriente de aire levantó el velo que impedía a Mitsuo y Li ver al dragón. Se sorprendieron. “Kon'nichiwa”, saludó el dragón. “Durante 3 años habéis hecho lo que cualquier familia debe hacer: proteger con amor, dejar espacio para la libertad y enseñar a jugar a todo tipo de juegos para que cada peque elija lo que le gusta… Ahora os toca seguir haciendo lo mismo, respetar lo que Hikaru os pide, sabiendo que antes, ahora y siempre, igual que cualquier persona… Hikaru tiene en su interior las dos energías, femenina y masculina. Y sobre tu pregunta, Mitsuo, ¡ni las ropas ni las cosas son sólo de niñas o de niños! ¡Todo es para quien quiera y pueda usarlo! Y sobre los vestidos tradicionales… ¡Ya ha llegado el momento de cambiar la tradición!”, concluyó el dragón. Entonces Hikaru añadió: “¡Sí! ¡Y que cada cual se ponga la ropa que quiera! ¡Yo para ese día quiero vestirme con una mezcla de los dos vestidos tradicionales! Y ese día usaré por primera vez fuera de casa mi nombre elegido… ¡Y así todo el mundo sabrá que soy un niño!” 

8. MI NOMBRE ELEGIDO                                             

Los primeros días a mamá y a papá les resultaba difícil acostumbrarse a la nueva terminación en “U” de HikarU. No es que fuera difícil, es que las personas adultas suelen necesitar un tiempo para adaptarse a los cambios. Así que, para facilitar el proceso del cambio al nuevo nombre, el dragón les dio un sencillo truco: escribir en el espejo del cuarto de baño las palabras “Nuestro hijo HikarU”. Y así lo hicieron. Y funcionó. Pues cada mañana, al levantarse, Li y Mitsuo entraban al baño, veían el nombre escrito en el espejo y ya no olvidaban en todo el día el nombre elegido por su hijo. Algo parecido hicieron en la guardería, donde la maestra, para recordar el nombre elegido, pidió a Hikaru que se dibujara a sí mismo en una cartulina grande y en ella pintaron las letras de su nombre, terminado en “U”. Quienes no tuvieron ningún problema con el cambio de nombre fueron los amigos y las amigas de Hikaru. Y es que, cuando somos peques, suele ser muy natural aceptar la diversidad. 

9. LA FIESTA DEL SHICHI-GO-SAN                                  

El día del Shichi-go-san llegó y algo maravilloso pasó: ¡Otros niños y otras niñas vestían, felices, trajes tradicionales mezclados! ¡Igual que Hikaru! Y en mitad de la celebración el dragón se hizo visible para todo el mundo, enorme y majestuoso, y, colocándose a los pies de Hikaru, le guiñó un ojo. Hikaru, rebosante de alegría, se subió de un salto a lomos del dragón y juntos comenzaron a volar por encima del templo, envolviendo el lugar con los colores del arco iris y llenando de amor a la diversidad los corazones de todas las personas presentes. Y desde el cielo Hikaru habló para todas las familias: “Me encanta ver que cada peque puede vestirse como quiere, porque seamos niño o niña, tengamos pene o vagina, todas las personas tenemos las dos energías, femenina y masculina”.

10. EL MAESTRO DEL ARCO IRIS                                          

Hikaru siguió creciendo y continuó poniéndose cada día la ropa que quería, sin importarle lo que los demás pensaban o decían, porque desde peque su familia y el dragón arco iris le habían enseñado a escuchar su corazón y a vivir en libertad. Mitsuo y Li siempre habían sentido amor por Hikaru. Ahora, además, su corazón se llenaba de alegría al ver cómo el mundo cambiaba gracias a su hijo trans: su mera presencia y ejemplo iluminaban a todas las personas que, con un corazón puro, se cruzaban en su camino. Porque, recuerda, Hikaru significa “LUZ”. Y el dragón, de vez en cuando, recuerda a Mitsuo y a Li aquello que les dijo en el sueño: “Vuestro amor es tan grande que daréis a luz una criatura muy especial, un niño trans. Él será mezcla visible de las dos energías que lo mueven todo en este mundo: el Yin y el Yang. Será, además, una persona valiente, honesta y transparente. Será un maestro del arco iris que iluminará a quienes se crucen en su camino… y enseñará el valor de escuchar al propio corazón y de vivir integrando lo femenino y lo masculino que habita en toda persona”. Y colorín colorado, este cuento de un niño trans y su dragón alado, se ha acabado.

Exposición: ES NATURAL, diversidad en el reino animal.

sábado, 15 de mayo de 2021


  EXPO EDUCATIVA CON ANIMALITOS, ILUSTRADA y ECOLOGISTA:  

Exposición: "Es natural: Diversidad familiar y de género en el reino animal”. Creada por profesorado del Grupo de Trabajo “Escuela Sin Armarios” del CEP de Málaga junto a la Federación Andaluza Arco Iris y Familias por la Diversidad, “ES NATURAL” es la primera exposición en España que aborda la homosexualidad y la transexualidad en el reino animal.

“ES NATURAL” es además la primera exposición infantil sobre diversidad sexual. La exposición está adaptada para los niveles de infantil, primaria y el primer ciclo de secundaria, mostrando a partir de dibujos de acuarela y textos sencillos ejemplos reales sobre la transexualidad, la intersexualidad y la homosexualidad en 12 especies animales evitando explicitar los términos con la raíz de la palabra “sexo“.

Es perfecta para usarla la semana del 15 de Mayo, Día de las Familias, o el 4 de octubre, día de los animales, el 13 de febrero día de la biología, 28 de marzo de 2020 es el día de la Hora del Planeta de WWF o el 10 de Diciembre, día de los derechos animales.

Para más información, aquí tienes la web de la exposición:

http://expoesnatural.blogspot.com.es/

Para descargarla, aquí tienes el enlace de descarga directa:

https://drive.google.com/open?id=1JdF4A92pO8N8OvYRQZTDdISrdo0UBbn9

 

CUENTO: "SORA y el águila, la tribu del arco iris"

Este cuento es una de nuestras NOVEDADES que hemos publicado con nuestra Editorial BÁRBARA GITTINGS. (Encontrarás el texto completo del cuento más abajo)


CUENTO “SORA Y EL ÁGUILA: La tribu del Arco Iris
La Federación Andaluza Arco Iris y la asociación de Familias por la Diversidad presentan "Sora y el Águila", el segundo de los cuentos de la colección “Érase una vez… el arco iris”.

Cuento Multilingüe en Inglés, Francés y Castellano-Español.

Disponible en Amazon Kindle, haz click aquí para acceder a la versión e-book y en papel disponibles en Amazon.

El cuento "Sora y el Águila" y sus dos jóvenes protagonistas nativas americanas muestran con normalidad la atracción afectivo-sexual en la adolescencia, más allá de las etiquetas en torno a los genitales o la identidad de cada cual.

En este cuento, además, se aborda la importancia de escuchar al propio corazón, así como las señales de los sueños y de los ciclos de la naturaleza para facilitar el desarrollo equilibrado de los 4 elementos de la vida en cada ser humano: cuerpo físico (tierra), cuerpo mental (aíre), cuerpo emocional (agua) y cuerpo espiritual (fuego).

"Sora y el Águila" está basado en el cuento “Contracorriente”, galardonado con un premio internacional de literatura LGBTI+ y publicado por Amnistía Internacional en su primera guía educativa en España sobre derechos humanos y diversidad afectivo-sexual.

También disponible en VIDEO-CUENTO en YouTube, perfecto para usar en clase y como material más accesible:


EXPOSICIÓN “FAMILIAS DEL ARCO IRIS”
"Sora y el Águila" es uno de los recursos educativos incluidos en la exposición “Familias del Arco Iris” sobre diversidad de familias.

Portada del cuento

 Texto del cuento:

CUENTO: "SORA Y EL ÁGUILA, LA TRIBU DEL ARCO IRIS. Cuando tu corazón habla, todo está bien". (Colección “Érase una vez… el arco iris”)

N.º 2 de la Colección “Érase una vez… el arco iris”
Texto original: Gonzalo-Félix Jawara Tuntiak
Traducción al francés: Amandine Weykamp
Traducción al inglés: Mackenzie Spence
Ilustraciones: Soledad Ruíz González
Edición: Rafael Varón + Fer F. García
Revisión: Mercedes Molina Moreno
Editorial: Barbara Gittings - Federación Arco Iris LGBTI+
ISBN: 9798510742985
Copyleft, Junio 2021

1. LA TRIBU DEL ARCO IRIS

Sora nació un día en el que un águila enorme sobrevolaba la choza donde su madre daría a luz. Desde ese día, allí donde Sora jugaba, corría o cazaba, el águila surcaba el cielo.

Sora era una delgada y fibrosa muchacha de apenas doce años y, aunque en nuestro mundo esta es una edad muy temprana, en el poblado Sora desempeñaba ya un papel muy importante: era la encargada del Abuelo Fuego, uno de los 4 elementos originales de la vida. Cada día, a primera hora de la mañana, Sora debía encender la hoguera central del poblado. Del mismo modo, otras personas de la tribu eran responsables de las tareas relacionadas con la Madre Tierra, el Hermano Aire y la Hermana Agua.

Sin embargo, a pesar de ser la tarea de Sora una función vital, ella todavía no se sentía reconocida por el resto de la tribu como una persona adulta. Según parecía indicar la costumbre, sería considerada adulta por la tribu cuando contrajera matrimonio con un joven. La mayoría de compañeras y compañeros de juegos de Sora  ya  se  habían  casado…  ¡algunas  incluso  habían  tenido  bebés!  Sin  embargo,  a  Sora  no  le  gustaba  lo suficiente ninguno de los chicos del poblado.

Un día Sora decidió reunirse con el clan sabio del poblado, las personas más ancianas, y les comunicó su decisión: “Quiero viajar y conocer otros lugares para encontrar algún chico que me guste de corazón”.

Aunque la marcha de Sora suponía un  duro golpe para la  tribu, el clan  sabio  no supo  más  que desearle suerte en el viaje, pues desde siempre habían intuido que este día llegaría. Sora cogió sus mejores pieles, las mejores plumas para el pelo y, tomando su canoa, comenzó a descender río abajo. Había comenzado su misión: encontrar un joven para volver con él al poblado y que toda la tribu la reconociera por fin como adulta.

Bien que le départ de Sora ait été un coup dur pour la tribu, le clan des sages ne pouvait que lui souhaiter bonne chance pour son voyage, car ils avaient toujours pressenti que ce jour viendrait. Sora prit ses meilleures fourrures, les plus belles plumes pour ses cheveux et, prenant son canoë, commença à descendre la rivière. Elle avait commencé sa mission : trouver un jeune homme pour le ramener avec lui au village afin que toute la tribu la reconnaisse enfin comme une adulte.

2. EL VIAJE RÍO ABAJO

Era la primera vez que Sora viajaba sola y tan lejos. Aun así, se sentía protegida al saber que, en su aventura por el río, también la acompañarían los cuatro elementos: El padre Sol, hijo del abuelo Fuego, iluminaba su camino y sus ganas de avanzar y forjar su destino. En el primer día de viaje, justo cuando el padre Sol estaba en lo más alto, Sora vio una sombra reflejada en el agua. Rápidamente alzó la vista hacia el cielo y ¡¡¡buahhh!!! Allí estaba: era el águila enorme que una vez más volaba bajo, sobre su cabeza, acompañando a Sora en su aventura.

Las piedras de la orilla, abuelitas de la Madre Tierra, le permitían amarrar la canoa y hacer un alto en el camino. Cuando Sora sentía hambre o cansancio, detenía la canoa para comer y descansar un rato. Siempre aprovechaba para disfrutar de las vistas y los sonidos del lugar y, antes de embarcar de nuevo, recolectaba nuevas provisiones de entre las plantas cercanas: hojas y frutas, regalos comestibles de la Madre Tierra.

El viento, aliento en movimiento del Hermano Aire, ayudaba a Sora en su viaje, empujando la canoa con fuerza e inspirando nuevas ideas en su mente. A veces Sora veía junto al río un gran remolino de hojas secas, justo instantes después de que algunas ideas antiguas hubieran comenzado a dar cien vueltas en el interior de su cabeza. Era la forma en la que el hermano Aire la avisaba. Entonces, para deshacer el remolino y sentirse en paz, le bastaba con respirar profundamente, colocar su mano en el pecho y prestar atención para sentir sus propios latidos.

La corriente del río, empuje constante de la hermana Agua, mecía la canoa y el corazón de Sora con emociones de cariño y dulzura. Y sobre la corriente Sora remaba siempre al mismo ritmo: zas... zas... zas... zas... zas. Con cada golpe de remo en el agua, el águila agitaba sus enormes alas. Sora podía escuchar con nitidez ese sonido que la conectaba con su alegría, su poder y su valor interiores.

3. LAS SEÑALES DE LOS SUEÑOS

Cada tarde Sora encontraba un poblado. En cada poblado permanecía una noche y allí contaba, a quien quisiera escuchar, por qué viajaba río abajo. Sora recibía regalos que las tribus siempre dan a visitantes amables. Si esa misma noche su corazón no sentía atracción por ningún chico, Sora proseguía su camino por el río hasta la siguiente tribu.

Pasaron días y más días. El río cada vez era más ancho y eso indicaba que Sora se alejaba de su casa. En uno  de los poblados,  Sora  conoció a  Hanwi. Al  caer la tarde  esta  joven  paseaba  junto al  río  y  se acercó, curiosa, a la visitante para ayudarle a sacar la canoa del agua. Esa noche Hanwi y Sora no dejaron de hablar. Más bien era Sora quien contaba a Hanwi todas las maravillas que había visto en su viaje.

Cuando el cansancio pudo con ambas, Hanwi, dormida junto al fuego, tuvo un sueño: viajaba por el río como lo hacía Sora. En la tribu de Hanwi sabían que la hermana Luna nos habla en los sueños para darte señales del camino que has de seguir al día siguiente de haberlos soñado. Al despertar Hanwi corrió a contárselo a Sora, quien se alegró muchísimo al saber que tendría una compañera de viaje. Enseguida tomaron una canoa más grande donde pudieran remar las dos y se metieron en el río.

No dejaron de hablar en todo el día. Sora remaba delante y Hanwi detrás, sin dejar de mirar a los lados del río. Y miraba arriba, también, impresionada por el águila que acompañaba a Sora. Aleteó el águila, Sora estaba  muy  a  gusto  con  Hanwi.  Un  par  de  días  después  Sora  sintió  por  primera  vez  su  paz  y  felicidad interiores y supo que había llegado el momento de volver al poblado. Las dos juntas comenzaron a remar muy fuerte contracorriente. Ahora el viaje era más lento y duro.

4. RÍO ARRIBA: CONTRACORRIENTE

Tras varios días remando, llegaron al poblado de Hanwi. Sora pensó que allí se acabaría el maravilloso viaje juntas pero  Hanwi continuó remando  río arriba.  No quiso arrimarse a la  orilla. Sora  entendió que seguiría acompañada en aquel viaje. Esa noche Hanwi puso su mano sobre la de Sora y se besaron. Sora había encontrado por fin la compañía que buscaba.

A su llegada al poblado toda la tribu salió a saludar a Sora. Ella estaba asustada y tenía miedo por lo que pudiera pasar. Sora agarró de la mano a Hanwi y se dirigió al tipi donde pasaba el día el clan sabio. Ante la mirada ávida de noticias del clan anciano, Sora sintió una repentina tristeza, pues parecía no poder encontrar las palabras que necesitaba.

Sora, entre lágrimas y con voz firme, se atrevió a decir: "Aquí está, por fin he encontrado el amor que buscaba y se llama Hanwi. Sé que no es lo que esperabais de mí. Si es necesario me marcharé del poblado". So, el anciano más sabio de la tribu, miró a Hanwi y le sonrío diciendo: "Sora, ¿acaso el águila que siempre te ha acompañado te abandonó cuando la encontraste? ¿Por qué entonces haría tu tribu tal cosa?” Entonces, Tina, la anciana medicina de la tribu, añadió: “Hace años, el mismo día en que naciste, las hermanas estrellas y los hermanos planetas nos contaron de esta aventura y del amor que encontrarías en ella. Nos alegra vivir este momento contigo y comprobar que has elegido seguir tu destino."

5. EL CAMINO DEL CORAZÓN

La tristeza y el miedo de Sora habían comenzado a disolverse para siempre y Tina continuó explicando: “El Gran Espíritu nos da libertad para elegir y nuestro corazón nos dice cuál es el mejor camino para seguir. Cuando tu corazón elige a otra persona y el corazón de esa persona te elige a ti, ya no hay nada más que decir: Todo está bien.” Sora, cogida de la mano de Hanwi, alzó su voz sonriendo. “Gracias, tribu, por cuidarme, protegerme y enseñarme desde pequeña, y por aceptarme tal y como soy y aceptar a mi pareja”. Y finalmente preguntó: “entonces, cuando las dos nos casemos, ¿por fin la tribu me considerará como adulta?”

El anciano So retomó la palabra: “No es necesario casarse ni tener pareja para ser adulto. En esta aventura, no sólo has encontrado a Hanwi, sino que te has encontrado a ti misma: eres adulta desde el día en que te atreviste a emprender tu viaje y manejar en tu interior las energías de los 4 elementos”. Con los corazones llenos de alegría Sora y Hanwi se fundieron en un abrazo y aquella noche la tribu celebró la nueva unión con una danza sagrada en círculo en torno al fuego que ambas habían encendido. Desde ese día Sora y Hanwi vivieron juntas en la tribu.

6. LA ESCUELITA ARCO IRIS

Hoy en día Sora y Hanwi enseñan a peques y a grandes en la escuelita Arco Iris del poblado. Cada peque de la tribu aprende en ella a descubrir su propósito de vida y su más alto destino, a escuchar al propio corazón y a observar las señales que nos dan los astros del cielo. Por si fuera poco, en la escuelita también se puede jugar con el abuelo Fuego, la madre Tierra, el hermano Aire y la hermana Agua. En cada una de las 4 estaciones del año cada peque aprende a aceptar y manejar su propia energía interior, mezcla única y especial de los 4 elementos, independientemente de que sea niño, niña, ambas cosas o ninguna de las 2.

Cada mañana, al llegar a la escuelita Arco Iris, peques y grandes colocan su mano en el pecho, respiran profundamente y después repiten cantando con alegría: “Yo soy tú. Tú eres yo. Uno somos tú y yo”. Con esta canción Sora y Hanwi recuerdan a la tribu entera que todos los seres que nacemos en la madre Tierra vivimos gracias a los mismos elementos. Todas las personas, animales y plantas estamos hechas de lo mismo, de la misma esencia. Por ello, con formas, tamaños y colores diversos, somos diferentes por fuera e iguales por dentro. “Yo soy tú. Tú eres yo. Uno somos tú y yo”.


GUÍA: “ES NATURAL”:

"Sora y el Águila" es uno de los recursos educativos incluidos en la guía “Es Natural: Diversidad en el Reino Animal”, un recurso didáctico creado por profesorado del grupo de trabajo "Escuela sin Armarios" de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

A partir de dibujos de acuarela y textos sencillos, la guía "Es Natural" tiene como objetivo despertar la consciencia y educar en el respeto a la diversidad. Para ello muestra con naturalidad, y de una manera sencilla, la diversidad de cuerpos, identidades, orientaciones y familias en las personas y en el reino animal.

Además "Es Natural" presenta 12 valores relacionados con el respeto al medio ambiente, a los animales y a los seres humanos e incluye recursos adicionales de otras ONG como Ecologistas en Acción, Greenpeace, WWF y Amnistía Internacional.

"Es Natural" está basada en la exposición "¿Contra natura?" del Museo de Historia Natural de Oslo, Noruega, e incluye 30 paneles adaptados a los niveles de infantil, primaria y secundaria que pueden ser exhibidos en cualquier lugar público, desde colegios y guarderías a centros culturales, bibliotecas...

La guía "Es Natural", así como otras exposiciones, libros y vídeos didácticos creados para visibilizar la diversidad desde la paz, el amor y la alegría, están disponibles en la web de la Federación Arco Iris.

CUENTO: CÁSTER Y LAS ESTRELLAS, mi hermana pequeña es inter

domingo, 18 de abril de 2021

Adelanto de una de las ilustraciones que forman parte del cuento.


Este cuento es una de las PRÓXIMAS NOVEDADES que vamos a publicar en papel y en e-book con nuestra Editorial BÁRBARA GITTINGS. Por ahora están disponibles más abajo en versión texto y en VIDEO-CUENTO.

La Federación Andaluza Arco Iris y la asociación de Familias por la Diversidad presentan "Cáster y las estrellas, mi hermana pequeña es intersex", el cuarto de los cuentos de la colección “Érase una vez… el arco iris”.

El cuento "Cáster y las estrellas" está inspirado en la historia real de Caster Semenya, mujer intersex sudafricana y campeona del mundo de velocidad.

En el cuento la familia protagonista muestran con naturalidad la infancia de quien podría ser una niña intersex, y el proceso de elección de un nombre neutro.

Además, en esta historia se menciona la existencia natural de especies hermafroditas, como los caracoles y las estrellas de mar.

La colección de cuentos "Érase una vez... el arco iris" apuesta por una educación abierta y plural en la que las familias facilitan juegos de todo tipo para el desarrollo integral de cada persona, más allá de su identidad, orientación o genitalidad.

AQUÍ disponible en VIDEO-CUENTO en YouTube, perfecto para usar en clase y como material más accesible:


AQUÍ la versión texto:

CUENTO: CÁSTER Y LAS ESTRELLAS, mi hermana es inter+ Colección “Érase una vez el arco iris”

“Todos los cuerpos son diferentes” 

Un cuento sobre la DIVERSIDAD, la ACEPTACIÓN y la GRATITUD.

Idea Original: Gonzalo-Félix Jawara Tuntiak 

Editorial: Barbara Gittings - Federación Arco Iris LGBTI+

1. EL NACIMIENTO Y LA RISA

Era el mes de enero y aquella noche todo iba a salir bien: la luna brillaba en el cielo y algunas estrellas parpadeaban, ¡como si nos guiñaran un ojo!

La abuela había venido a nuestra aldea para ayudar al nuevo bebé a salir de mamá: ¡su barriga estaba enorme! Y yo tenía muchas ganas de conocer a esa nueva personita.

Papá decía que prefería que fuera niño. Mamá quería una niña. A mí me daba igual, porque yo lo que quería era… ¡¡¡alguien con quien JUGAR!!!

Entre gritos y llantos, por los dolores del parto, aquella noche mamá dio a luz después de un buen rato. ¡por fin el bebé había llegado! 

La abuela colocó al bebé en los brazos de mamá y entonces me di cuenta: ¡el bebé tenía una manchita preciosa con forma de estrella justo en mitad de la frente!

¡Qué cara más bonita!, dije yo. Y la abuela añadió: ¡Es un niño! Y entonces papá, acercando su cara al bebé, preguntó extrañado: ¿o es una niña? Mira sus genitales… ¡tienen la forma de una orquídea!

¡Menuda sorpresa! ¿Cómo saber entonces si era niño o niña? ¿o tal vez era niño y niña a la vez? ¿Cómo podríamos averiguarlo? 

De repente, un rayo de luna arco iris entró por la ventana y el bebé empezó a reírse. Su alegría se contagió en la choza: primero la abuela, después papá y mamá, luego yo… ¡ya no podíamos parar de reír!

Una hora después mamá, papá y el bebé se habían dormido… Solo estábamos despiertas la abuela y yo, y juntas salimos a dar un pequeño paseo hasta la aldea vecina.

2. CARACOLES Y ESTRELLAS 

En la aldea vecina vivía un hombre sabio al que muchas personas de toda Sudáfrica acudían para encontrar respuestas.

Al llegar a su puerta, el anciano nos esperaba en una silla, mirando el cielo. Sin decir ni preguntar nada, señaló una pequeña estatua de una persona que tapaba su entrepierna… ¡con una orquídea!

Yo abrí los ojos como platos y grité “¡es como el bebé!”. Y el anciano dijo: “la madre naturaleza es sabia y la diversidad es uno de sus regalos maravillosos”.

Nos explicó que hay especies animales en las que un mismo ser tiene a la vez órganos de macho y de hembra. “Les llamamos hermafroditas”, dijo el anciano.

“Hermafroditas”, repetí yo. Y el anciano continuó: “Por ejemplo, esto ocurre en algunas especies de caracoles, estrellas de mar…”

“¡Ah! ¡El bebé tiene una estrella en la frente!” grité al recordar la manchita de nacimiento. ¡Es una señal! ¡es hermafrodita! 

El sabio me interrumpió: “¡Ojo! Para las personas no usamos la palabra hermafrodita… mejor decir intersex.”

“Entonces, si el bebé es intersex… ¿he tenido un hermanito, una hermanita… o ambas cosas?”, pregunté yo.

“Paciencia. Tendrás que esperar años antes de poder saberlo, así que será mejor que mientras tanto elijáis un nombre neutro, que la gente use para ambos géneros”. 

“¡Años!” Grité de nuevo, nerviosa. “¿Cuántos años? ¿Por qué hay que esperar tanto?”

“Primero hay que esperar a que la personita aprenda a hablar, porque es ella quien debe decíroslo. Cuando tenga entre 3 y 5 años podréis preguntarle:

¿Qué sientes en tu corazón?

¿Eres un niño, una niña, ambas cosas o ninguna de las dos?

Y en cuento el anciano hubo terminado de hablar, un destello arco iris iluminó el lugar, igual que había ocurrido en la choza justo antes de que el bebé comenzara a reír.

3. EL CAMALEÓN Y LA LUNA

La abuela agradeció al anciano sus palabras y retomamos el camino de vuelta a nuestra aldea. Tras andar unos minutos, presentí que el anciano tenía algo más que contarme.

“Abuela, espérame un momento” y corriendo volví hasta su choza. Él, al verme, me dijo “¿Has notado el destello arco iris hace un rato?”. Y yo respondí que sí.

“A partir de ahora es muy importante que te fijes en las señales que la vida te quiere mostrar, igual que notaste la mancha en la frente del bebé”, continuó el sabio. 

“¿Te has fijado esta noche en la Luna?”, pregunto él. Y de nuevo respondí que sí.

“La Luna está contenta con el nacimiento del bebé y ha enviado un camaleón para protegerlo. Recuerda: cada vez que el camaleón se acerque podrás ver su destello arco iris.”

Sentí un escalofrío recorrer mi espalda… ¡¡¡De nuevo un rayo de luna arco iris nos deslumbró!!!

El anciano siguió hablando: “Es tu elección: tú decides si creer o no lo que te digo. En cualquier caso, si te sientes preparada para verlo, el camaleón se aparecerá ante ti.”

Con mucha energía dije ¡SÍ!… y en ese mismo instante pude ver al camaleón arco iris ante mí, inmóvil. Y me habló, con calma y serenidad: 

“Como hermana mayor tienes una importante misión: acompañar al nuevo bebé en su camino, mostrarle las cosas que tú ya has aprendido y darle mucho cariño”.

El camaleón continuó, de nuevo con lentitud: “Y yo estaré siempre aquí, para acompañaros y daros señales que os ayuden a tomar la mejor decisión en cada momento”.

Y tras decir esas palabras, el camaleón desapareció de nuevo, dejando en su lugar un surco arco iris que se elevaba hacia la luna.

Yo di las gracias al anciano por haberme presentado al camaleón y corrí hasta el lugar donde la abuela me esperaba. 

4. CÁSTER ES UN NOMBRE NEUTRO 

Cuando llegamos a la choza, mamá, papá y el bebé aún dormían… y como era muy tarde, la abuela y yo también nos acostamos.

A la mañana siguiente, al despertar, pensé que todo había sido un sueño. Sin embargo, ¡era real! El bebé intersex había nacido… ¡y el camaleón estaba en la ventana!

Nadie más parecía verlo… tan sólo yo.

Mientras desayunábamos, la abuela contó todo lo que habíamos aprendido sobre los caracoles y las estrellas de mar. 

Y entonces llegó el momento de decidir el nombre del bebé. Papá y mamá, tal y como nos había propuesto el anciano, decidieron usar un nombre neutro: 

“¿Cáster?”, dijo mamá mirando al bebé… y el bebé rio. En ese instante, un reflejo arco iris recorrió el interior de la choza: ¡Al camaleón le gustaba el nuevo nombre!

“¡Te llamaremos Cáster!”, dije yo… 

Y la abuela, algo preocupada por lo que dirían los cotilleos de la aldea, preguntó: ¿Y qué diremos a la gente cuando nos pregunten si Cáster es niño o niña? 

“La verdad”, dijo papá. “Hasta que Cáster no nos diga lo que es, no podremos saberlo. Mientras, bastará con mencionar que Cáster es una personita intersex.” 

Y de nuevo un destello arco iris iluminó la choza. El camaleón estaba de acuerdo con ser transparentes y decir la verdad.

5. FÚTBOL, MUÑECAS Y CARRERAS 

Cáster y yo crecimos muy rápido. Como hermana mayor, cumplí bien mi misión: le enseñaba lo que yo aprendía y jugábamos a todo lo que me pedía: muñecas, fútbol… 

Cuando Cáster cumplió 4 años recordé la pregunta del anciano y le dije: ¿Tú eres un niño, una niña, ambas cosas o ninguna? Y Cáster respondió: “Yo soy una niña libre”.

Y así era: mi hermana era una niña libre que hacía lo que más le gustaba. Y lo que más disfrutaba Cáster, igual que el camaleón, era andar con los pies descalzos por el campo.

A veces Cáster corría tanto que, al parar, no reconocía el lugar en el que estaba. Entonces, el camaleón guiñaba un ojo y la traía de vuelta sin que nadie se diera cuenta.

Cada semana que pasaba Cáster corría más rápido. Era ya casi tan veloz como la luz del sol. Si mamá le pedía llevar algún recado, Cáster en un plis-plás lo había entregado.

Para ir al colegio, Cáster nunca quería coger el autobús: ¡a correr! Mi hermana era, sin duda, la niña más rápida de todas las aldeas de la zona… 

Y cuando empezó a ir al instituto descubrimos, gracias al campeonato nacional, que Cáster era la joven más rápida de todo el país… 

Pocos años después, en el campeonato del mundo, Cáster ganó la medalla de oro en velocidad: ¡se había convertido en la mujer más rápida del mundo!

Y ese día, al recoger la medalla, un destello dorado iluminó a quienes aplaudían con entusiasmo. Esta vez el camaleón arco iris en color oro se había transformado. 

Mi hermana Cáster ahora es una estrella y gente de todo el mundo la conoce. Se ha hecho famosa gracias a hacer lo que más le gusta: ¡¡¡ CORRER !!! 

Desde el día en que nació con esa manchita en su frente, para mí Cáster es una estrella que nos recuerda, con su luz, que cada cual brilla cuando hace lo que más le gusta. 

¡Gracias, Cáster, por ser tú!

¡Gracias, camaleón arco iris, por acompañarnos!


Aquí vas a encontrar 3 cuentos + 1 vídeo-fórum:

1. El cuento: El cálido iglu, los 2 papás de luna y las 2 mamás de sol.

2. El cuento: Trans-fondo, un cuento para hablar de la Infancia Trans+.

3. El cuento: Asiri y el Colibrí, un cuento sobre una bebé Intersexual.

Y además te proponemos usar un VÍDEO-FÓRUM que puedes descargar aquí:
Vídeo-forum sobre identidades y expresiones de género.

1. CUENTO: “EL CÁLIDO IGLÚ, los 2 papás de luna y las 2 mamás de sol

La asociación de Familias por la Diversidad y la Federación Andaluza Arco Iris y  presentan "El Cálido Iglú", el primero de los cuentos de la colección “Érase una vez… el arco iris”.
(Texto completo del cuento más abajo)

Disponible en Amazon Kindle, haz click aquí para acceder a la versión e-book y en papel disponibles en Amazon.

AQUÍ disponible en VIDEO-CUENTO en YouTube, perfecto para usar en clase y como material más accesible:

El cuento "El Cálido Iglú" y sus protagonistas pingüinos muestran con naturalidad familias diversas, entre ellas una formada por dos papás y otra compuesta por dos mamás.

En este cuento, además, se aborda la adopción como hecho natural, así como la importancia de la "familia extensa" y el contacto con las familias de origen.

"El Cálido Iglú" está basado en la historia real vivida entre los años 2018 y 2021 por una pareja de pingüinos del acuario de Sydney, Australia, retomando el argumento de un relato similar publicado en 2006 sobre otra pareja de pingüinos “gays” del zoo de Nueva York.

EXPOSICIÓN “ES NATURAL”
"El Cálido Iglú" es uno de los recursos educativos incluidos en la exposición “Es Natural: Diversidad en el Reino Animal”, disponible en internet para su uso en centros educativos, ludotecas, guarderías….

Las parejas del mismo género son muy comunes en el reino animal. Esta realidad se ha observado en más de 1500 especies animales.

Basada en una muestra similar organizada por el Museo de Historia Natural de Oslo, Noruega, esta exposición, al igual que este cuento, pretende despertar la consciencia y educar en el respeto a la diversidad, mostrando con naturalidad la diversidad de familias, cuerpos, identidades y gustos. 

Portada

TEXTO: El Cálido Iglú, los 2 papás de Luna y las 2 mamás de Sol.

Todas las familias somos diferentes
Un cuento sobre la diversidad y el AMOR

Nº 1 de la Colección “Érase una vez… el arco iris”
Idea Original: Gonzalo-Félix Jawara Tuntiak
Ilustraciones: Sandra Carmona Durán y Gaya
Editorial: Barbara Gittings - Federación Arco Iris LGBTI+
Fecha de publicación‏: ‎ 21 Abril 2021

Mi historia comenzó en la ciudad de Sydney, Australia. Aquí vivimos muchos animales: Pájaros que cantan en los árboles, gatas que maúllan por los tejados, peces que nadan en los estanques, personas de muchos colores que corren por sus calles...

Además, en Sydney hay un refugio donde vivimos más animales: jirafas de cuellos enormes, cocodrilos de grandes dientes, elefantes que se duchan mutuamente con sus trompas...

Los fines de semana muchas familias humanas vienen al refugio a pasar un buen rato con las otras familias que vivimos dentro.

Cerca del árbol de los koalas se encuentra nuestro hogar, una casa de hielo que todo el mundo conoce como "El Cálido Iglú". Aquí jugamos, comemos y nadamos varias familias de la misma especie.

Saúl y Ulas son dos chicos pingüinos del Cálido Iglú que hace varios años empezaron a pasar mucho tiempo juntos. Se gustaban y decidieron vivir en pareja.

Cuando llegó la época de tener bebés cada pareja comenzó a preparar su nido. Lo mismo hicieron Saúl y Ulas.

Poco tiempo después cada pareja puso un huevo en su nido. ¡Todas menos dos! Saúl y Ulas no conseguían poner ninguno, por más que lo intentaban. Ellos eran dos machos y… ¡no sabían que sólo las hembras pueden poner huevos!

Mientras, en el nido de al lado, Luz y Sombra, una pareja formada por dos hembras, ¡habían puesto dos huevos! Luz había puesto uno y Sombra otro.

En los otros nidos cada mamá y papá se turnaban para sentarse durante horas encima del huevo. En cambio, Sombra y Luz, al turnarse para buscar comida, ¡no conseguían calentar lo suficiente ninguno de los dos huevos!

Un día Marian, la cuidadora del Cálido Iglú, tuvo una idea al ver las ganas de Saúl y Ulas de ser papás y las dificultades de Luz y Sombra para incubar los dos huevos.
Tras pedir permiso a Luz y Sombra, Marian colocó uno de sus huevos en el nido de Saúl y Ulas. Saúl fue el primero en sentarse encima con mucho cuidado. Luego vino Ulas e hizo lo mismo. Y así comenzaron a turnarse día y noche, igual que todas las demás parejas.

Poco tiempo después, el día de mi cumpleaños, el huevo comenzó a abrirse y de ahí nací yo: LUNA. Y unos días más tarde nació SOL, mi hermano pequeño.

Desde entonces mis 2 papás me han cuidado con mucho amor ¡Gracias papás! Y cada día quedo con SOL y sus dos mamás para tirarnos por el tobogán del Cálido Iglú.

Y colorín colorado, este relato sobre el amor como valor clave de la familia, más allá de las etiquetas que cada cual quiera ver, se ha acabado.
CUENTO “EL CÁLIDO IGLÚ”

La Federación Andaluza Arco Iris y la asociación de Familias por la Diversidad presentan "El Cálido Iglú", el primero de los cuentos de la colección “Érase una vez… el arco iris”.

El cuento "El Cálido Iglú" y sus protagonistas pingüinos muestran con normalidad familias diversas, entre ellas una formada por dos papás y otra compuesta por dos mamás.

En este cuento, además, se aborda la adopción como hecho natural, así como la importancia de la "familia extensa" y el contacto con las familias de origen.

"El Cálido Iglú" está basado en la historia real vivida entre los años 2018 y 2021 por una pareja de pingüinos del acuario de Sydney, Australia, retomando el argumento de un relato similar publicado en 2006 sobre otra pareja de pingüinos “gays” del zoo de Nueva York.

Y colorín colorado, este relato sobre el amor como valor clave de la familia, más allá de las etiquetas que cada cual quiera ver, se ha acabado.
CUENTO “EL CÁLIDO IGLÚ”



La Federación Andaluza Arco Iris y la asociación de Familias por la Diversidad presentan "El Cálido Iglú", el primero de los cuentos de la colección “Érase una vez… el arco iris”.

El cuento "El Cálido Iglú" y sus protagonistas pingüinos muestran con normalidad familias diversas, entre ellas una formada por dos papás y otra compuesta por dos mamás.

En este cuento, además, se aborda la adopción como hecho natural, así como la importancia de la "familia extensa" y el contacto con las familias de origen.

"El Cálido Iglú" está basado en la historia real vivida entre los años 2018 y 2021 por una pareja de pingüinos del acuario de Sydney, Australia, retomando el argumento de un relato similar publicado en 2006 sobre otra pareja de pingüinos “gays” del zoo de Nueva York.

EXPOSICIÓN “ES NATURAL”

"El Cálido Iglú" es uno de los recursos educativos incluidos en la exposición “Es Natural: Diversidad en el Reino Animal”, disponible en internet para su uso en centros educativos, ludotecas, guarderías….

Las parejas del mismo sexo son muy comunes en el reino animal. Esta realidad se ha observado en más de 1500 especies animales.

Basada en una muestra similar organizada por el Museo de Historia Natural de Oslo, Noruega, esta exposición, al igual que este cuento, pretende despertar la consciencia y educar en el respeto a la diversidad, mostrando con naturalidad la diversidad de familias, cuerpos, identidades y gustos.